En este artículo
- ¿Qué son los agapornis?
- ¿Agapornis, inseparable o cotorra? Aclarando nombres
- ¿Qué dice CITES sobre los agapornis?
- ¿Qué jaula necesita un agapornis?
- ¿Qué comen los agapornis?
- ¿Uno o dos agapornis?
- Comportamiento: mordidas, celo y ruido
- ¿Cómo enriquecer el día a día de un agapornis?
- Señales de alerta de salud
- Errores comunes con agapornis
- Los primeros días en casa
- Seguridad en casa durante las salidas
- Sigue aprendiendo
¿Qué son los agapornis?

Los agapornis, conocidos en todo el mundo hispanohablante como inseparables o “pájaros del amor”, son loros pequeños originarios de África. Miden entre 13 y 17 cm según la especie, tienen el cuerpo compacto, la cola corta y un pico sorprendentemente fuerte. Las especies más habituales en cautividad son el agapornis de cara rosada (Agapornis roseicollis), el agapornis de Fischer (A. fischeri) y el agapornis enmascarado (A. personatus), además de muchas mutaciones de color obtenidas por criadores.
El nombre “inseparables” viene de la estrecha relación que forman las parejas: se acicalan, comen juntas y duermen pegadas. Esa fama ha generado un mito muy extendido: que un agapornis solo se muere de tristeza. No es así, pero sí es cierto que se trata de un ave muy social que necesita compañía, ya sea de otro agapornis o de su familia humana.
¿Agapornis, inseparable o cotorra? Aclarando nombres
En el habla cotidiana se mezclan nombres que confunden a quien busca información:
| Nombre que oyes | A qué suele referirse | Comentario |
|---|---|---|
| Agapornis / inseparable | Loros africanos del género Agapornis | Tema de esta guía |
| Periquito, perico, cotorrita | Periquito australiano (Melopsittacus undulatus) | Ver cuidados del periquito |
| Cotorra argentina | Myiopsitta monachus, otra especie distinta | En algunos países es especie invasora |
| Cotorra (genérico) | Varios loros medianos, según la región | Pregunta siempre el nombre científico |
La lección práctica: cuando compres un ave o leas un consejo, confirma de qué especie se habla. Los cuidados, el carácter y hasta la normativa cambian de una especie a otra. Por ejemplo, la cotorra argentina tiene restricciones de tenencia en algunos países por su carácter invasor, mientras que los agapornis se rigen por otras normas.
¿Qué dice CITES sobre los agapornis?
CITES es la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. Clasifica las especies en apéndices según el grado de control que requiere su comercio. Varias especies de loros, incluidos algunos agapornis, figuran en estos listados, lo que significa que su importación, exportación y, en ocasiones, su venta necesitan documentación que acredite un origen legal (normalmente cría en cautividad).
Qué significa esto para ti, de forma general:
- Compra a criadores o tiendas que entreguen documentación de origen y, si existe, la anilla cerrada de identificación.
- Nunca compres aves capturadas en la naturaleza ni aves sin papeles en mercados informales.
- La aplicación de CITES y las normas nacionales varían: en España intervienen las autoridades CITES estatales y las comunidades autónomas; en México, Argentina, Colombia, Chile o Perú, la autoridad ambiental correspondiente. Ante la duda, consulta al organismo oficial de tu país.
¿Qué jaula necesita un agapornis?
El Manual MSD sobre el hogar de las aves recomienda una jaula de al menos 1,5 veces la envergadura del ave en todas las direcciones, mejor rectangular que redonda, y situada lejos de la cocina, de las ventanas con sol directo y del aire acondicionado. Para agapornis, que son muy activos, conviene ir bastante más allá del mínimo, sobre todo si son dos.
Otros puntos importantes:
- Barrotes resistentes: el pico del agapornis dobla alambres finos y arranca pintura de mala calidad. Elige jaulas de buena factura, sin pintura descascarillada.
- Perchas naturales de distintos grosores y materiales para ejercitar las patas.
- Juguetes para roer: madera sin tratar, cartón sin tinta, fibras naturales. Roer es una necesidad, no un capricho.
- Nido solo si quieres cría: un nido dentro de la jaula estimula la puesta. Si no planeas criar, no lo pongas.
¿Qué comen los agapornis?
La dieta sigue los mismos principios que en otros psitácidos pequeños. Según el Manual MSD sobre alimentación de aves, la base debería ser un pienso o gránulos formulados para aves; las semillas tienen mucha grasa y poco valor nutritivo, así que deben ser un complemento ocasional; las frutas y verduras pueden darse a diario en pequeña cantidad; y el agua debe renovarse cada día, lavando los cuencos a diario.
| Grupo | Ejemplos | Frecuencia |
|---|---|---|
| Base | Pienso o gránulos para loros pequeños | Diario |
| Verduras | Brócoli, zanahoria, calabacín, pimiento, hojas verdes | Diario, poca cantidad |
| Frutas | Manzana sin semillas, pera, mango, frutos rojos | Varias veces por semana |
| Semillas y mijo | Mezcla para agapornis, espiga de mijo | Como premio |
| Agua | Fresca y limpia | Renovar cada día |
Evita el aguacate, el chocolate, la cafeína, el alcohol y los alimentos salados o grasos. El Manual MSD sobre peligros domésticos recoge estos y otros riesgos del hogar, como humos de cocina, plantas tóxicas y objetos con metales pesados.
¿Uno o dos agapornis?
Es la pregunta que más se repite. Ambas opciones son posibles, con matices:
Un solo agapornis: tiende a vincularse mucho con su persona de referencia. Puede ser muy cariñoso, pero también celoso con otros miembros de la familia. Necesita varias horas de interacción diaria, salidas de la jaula y enriquecimiento constante.
Una pareja: se acompañan mutuamente cuando no estás, lo que reduce el aburrimiento. A cambio, suelen ser menos dependientes de las personas y una pareja macho-hembra tenderá a reproducirse. En muchas especies el sexo no se distingue a simple vista; el sexado por ADN es la forma fiable.
Lo que no conviene: juntar agapornis con periquitos, canarios u otras aves pequeñas en la misma jaula. Los agapornis pueden ser territoriales y causar heridas serias en las patas y los dedos de otras aves.
Comportamiento: mordidas, celo y ruido
Por qué muerde un agapornis
Las mordidas suelen tener una causa: miedo, defensa del territorio (la jaula), hormonas en época de celo o una mano que se mueve demasiado rápido. Para reducirlas:
- Observa su lenguaje corporal: plumas pegadas, ojos con pupilas que se contraen, cuerpo agachado o pico abierto son avisos.
- No retires la mano de golpe ni grites; eso refuerza el comportamiento.
- Ofrécele subir a un palito o percha de mano en lugar de meter los dedos en la jaula.
- Premia con un trocito de mijo cada conducta tranquila.
- Trabaja en sesiones cortas, varias veces al día.
Celo y puesta
Las hembras pueden poner huevos incluso sin macho. Una puesta crónica agota sus reservas de calcio. Para no estimularla: evita nidos y cajas oscuras, no le des papel para construir nidos, mantén unas horas de oscuridad nocturna estables y evita acariciarle la espalda y bajo las alas. Si pone huevos con frecuencia, consulta a un veterinario de aves.
Ruido
No son tan ruidosos como loros grandes, pero emiten chillidos agudos, sobre todo al amanecer y al atardecer. Tenlo en cuenta si vives en un piso con paredes finas.
¿Cómo enriquecer el día a día de un agapornis?
Un agapornis aburrido suele acabar con conductas problemáticas: chillidos constantes, mordidas o picaje. El enriquecimiento ambiental es tan importante como la comida. Algunas ideas sencillas:
- Forrajeo: esconde trocitos de verdura o pienso en bolitas de papel sin tinta, cajitas de cartón o juguetes de madera con huecos, para que tenga que “trabajar” por su comida.
- Rotación de juguetes: cambia dos o tres juguetes cada semana para mantener la novedad.
- Ramas frescas de árboles no tratados con pesticidas (por ejemplo, de frutales), bien lavadas, para roer y descortezar.
- Salidas diarias fuera de la jaula en una habitación segura, sin ventiladores, ventanas abiertas ni otras mascotas.
- Baño: muchos agapornis disfrutan de un plato poco profundo con agua o de una pulverización suave en días cálidos.
Señales de alerta de salud
- Plumas erizadas durante mucho tiempo y somnolencia.
- Pérdida de apetito o cambios en las heces.
- Picaje (arrancarse las plumas) o calvas.
- Respiración con esfuerzo, estornudos o secreción nasal.
- Hembra hinchada, que hace fuerza o no consigue poner un huevo.
Cualquiera de estas señales justifica una consulta con un veterinario de aves o de exóticos. Las aves esconden la enfermedad, así que no esperes a que empeore.
Errores comunes con agapornis
- Pensar que “uno solo se muere”: lleva a juntar aves incompatibles con prisas.
- Dieta solo de semillas.
- Jaula pequeña, sin juguetes para roer.
- Poner nido sin intención de criar.
- Comprar sin documentación de origen.
- Juntarlos con otras especies.
Los primeros días en casa
Un agapornis recién llegado suele estar asustado, aunque en el criadero pareciera confiado. Para facilitar la adaptación:
- Ten la jaula montada antes de su llegada, en un lugar tranquilo y con un lado contra la pared.
- Ofrece la misma comida que tomaba hasta entonces y cambia la dieta más adelante, poco a poco.
- Durante los primeros días no lo saques de la jaula; háblale con voz suave desde cerca.
- Si ya tienes otras aves, mantenlo en otra habitación un tiempo y consulta a un veterinario de aves antes de presentarlos.
- Busca un veterinario de aves o de exóticos para una primera revisión, sin esperar a que haya un problema.
Seguridad en casa durante las salidas
Su curiosidad y su pico fuerte hacen que el agapornis explore todo mordiendo. Antes de cada salida:
- Cierra puertas y ventanas, y apaga ventiladores de techo.
- Recoge cables, joyas, monedas, llaves y objetos pequeños que pueda tragar o romper.
- Retira plantas de interior que no sepas si son seguras.
- Vigila los rincones estrechos (detrás de muebles o estanterías) donde intente anidar.
- No dejes vasos, ollas ni fregaderos con agua.
- Mantén a gatos y perros en otra habitación, aunque parezcan tranquilos.
Sigue aprendiendo
Si vas a montar o cambiar la jaula, la guía de jaula para periquitos explica medidas, barrotes y perchas con criterios que también sirven como punto de partida para agapornis (con barrotes más robustos). Compara con los cuidados del canario o visita la sección de aves de compañía.
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que un agapornis muere si se queda solo?
No. El nombre "inseparables" viene de su fuerte vínculo de pareja, pero un agapornis solo puede vivir bien si recibe mucha atención diaria. Lo que sí sufre es un ave solitaria y aburrida, sin compañía de su especie ni de personas.
¿Los agapornis muerden?
Sí, pueden morder con fuerza para su tamaño, sobre todo cuando defienden la jaula, tienen miedo o están en época de celo. La paciencia, el refuerzo con premios y respetar sus señales de incomodidad reducen mucho las mordidas.
¿Agapornis y cotorra son lo mismo?
No. Agapornis es un género de loros africanos pequeños. "Cotorra" es un nombre popular que, según el país, se aplica a otras especies, como la cotorra argentina o el periquito australiano, llamado cotorrita en Argentina.
¿Cuánto vive un agapornis?
Con buenos cuidados un agapornis suele vivir entre 10 y 15 años, e incluso más en algunos casos. La dieta equilibrada, el ejercicio y la atención veterinaria influyen mucho en su longevidad.
¿Necesito permiso para tener un agapornis?
Depende de la especie y del país. Algunas especies de agapornis están incluidas en los apéndices de CITES, y su comercio requiere documentación. Compra siempre a criadores que entreguen papeles de origen y consulta a la autoridad ambiental de tu país si tienes dudas.
¿Puedo juntar un agapornis con periquitos?
No es recomendable. Los agapornis suelen ser más territoriales y pueden herir a periquitos u otras aves pequeñas, sobre todo en una jaula compartida. Si conviven en casa, mejor en jaulas separadas y con salidas vigiladas.
Fuentes
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